WASHINGTON (AP) — La comunidad internacional tiene la responsabilidad de acompañar una nueva negociación y verificar el cumplimiento de acuerdos para solucionar el conflicto venezolano, dijo el miércoles el canciller mexicano Luis Videgaray en una posición compartida por Colombia, Perú, Estados Unidos, Canadá y otros países.

Sin embargo, los cancilleres de 18 países decidieron interrumpir el miércoles la sesión especial de la Organización de Estados Americanos (OEA) que celebraban sobre la crisis venezolana con la esperanza de superar el impasse que les ha impedido acordar una declaración tras varias horas. La reunión especial se declaró en receso horas después de que la oposición marchara una vez más en la capital venezolana tras dos meses de protestas contra el gobierno de Nicolás Maduro.

El canciller guatemalteco Carlos Morales, en su calidad de presidente de la reunión, dijo que prefería buscar consenso sobre el texto antes de proceder a una votación, tal como pidió Bolivia.

Cualquier declaración necesita dos tercios de los estados miembros para ser aprobada.

En la sesión extraordinaria, que llevó al gobierno de Maduro a anunciar su retiro del organismo, varios países aprovecharon su intervención para pedir a Maduro que desista de convocar una Asamblea Nacional Constituyente por considerarla inconveniente para superar la crisis política.

“Para lograr una cohesión social consideramos que la convocatoria de la asamblea Constituyente en este momento es negativa para el país”, dijo la canciller colombiana María Angela Holguín.

Un proyecto de resolución presentado por Perú, Canadá, Estados Unidos, México y Panamá solicita a Maduro no solo que desista de sus planes de celebrar una Asamblea Nacional Constituyente para reformar la carta magna, sino también que libere a los presos políticos, elabore un calendario electoral y acepte asistencia humanitaria internacional, tal como reclama la oposición venezolana.

Pero otra propuesta presentada por Guyana a nombre del bloque caribeño Caricom no menciona a la Constituyente y se limita a solicitar al gobierno venezolano que reconsidere su decisión de retirarse de la OEA.

Caracas inició el mes pasado un trámite de dos años para abandonar el organismo alegando que esta reunión de los cancilleres representaba una intromisión inaceptable en sus asuntos internos.

El proyecto de Guyana también llama al cese inmediato de la violencia, la adopción de “planes concretos” para restaurar la paz y que el gobierno y la oposición venezolanos se comprometan a un renovado proceso de diálogo.

Nicaragua y Bolivia acusaron a la organización de violar la soberanía venezolana. La silla correspondiente a Venezuela permanecía vacía, pese a que su embajadora ante la OEA Carmen Velásquez se había acreditado para asistir.

Desde Caracas, varios miles de opositores protagonizaron otra nueva jornada de protestas y tomaron la principal autopista de la ciudad para tratar de avanzar hacia la sede de la Cancillería, en el centro de la ciudad. Centenares de guardias nacionales, con el apoyo de tanquetas y al menos cuatro camiones cisternas, les bloquearon el paso y usaron los medios de costumbre para dispersarlos.

“Es importante que el mundo vea que los venezolanos estamos luchando por nuestra constitución”, dijo el dirigente y excandidato presidencial Henrique Capriles al llamar a los opositores a mantenerse en las calles ante la sesión de la OEA. Capriles expresó que la oposición no aceptará la sentencia que anunció este miércoles el Tribunal Supremo de Justicia en la que ratificó que no hace falta un referendo consultivo para convocar una Asamblea Nacional Constituyente, tal como sostienen opositores y juristas que consideran el proceso como un “fraude constitucional”.

Varios cientos de seguidores del gobierno y empleados públicos realizaron también una movilización “antiimperialista” en el centro de Caracas en protesta contra la OEA.

Las más recientes manifestaciones opositoras, que comenzaron a finales de marzo, han dejado al menos 60 muertos, más de 1.110 heridos y varios centenares de detenidos.

La imposibilidad de que los cancilleres acuerden una declaración sería el resultado menos deseado para las naciones que llevan meses gestionando este encuentro a nivel ministerial, aún si un grupo de países decida emitiendo una declaración conjunta al margen de la reunión.

Horas antes de la reunión de los cancilleres en la OEA, Maduro denunció que su gobierno enfrenta una “campaña mediática” dirigida por corporaciones extranjeras que busca desvirtuar la realidad de Venezuela.

“Tenemos la fuerza moral suficiente para seguir conteniendo a los violentos, derrotando al fascismo”, dijo el gobernante en un encuentro con sus ministros en el palacio presidencial, donde ratificó que seguirá adelante con el proceso constituyente.

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Fabiola Sánchez reportó desde Caracas.

Luis Alonso Lugo está en Twitter como https://twitter.com/luisalonsolugo . Sus despachos están disponibles en https://apnews.com/search/luis%20alonso%20lugo

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