CHICAGO (AP) — Partidarios de un nacionalista puertorriqueño que quedó libre de arresto domiciliario esta semana tras décadas en prisión en Estados Unidos planeaban un recibimiento el jueves en Chicago, donde se realizará una procesión y se le daría oficialmente su nombre a una calle.

Aquellos cuyos familiares murieron en ataques realizados por el grupo comunista en el que Oscar López Rivera era uno de los líderes, han criticado los intentos de presentar al hombre de 74 años como un héroe y condenaron las celebraciones de su excarcelación planeadas en varias ciudades.

López, que se mudó a Chicago de Puerto Rico cuando era niño, pertenecía a las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN). Esa organización se responsabilizó de más de 100 ataques con bombas en Estados Unidos en las décadas de 1970 y 1980, incluyendo contra bancos y oficinas corporativas en Chicago.

Entre los actos programados para el jueves estaba la presentación oficial de la calle “Oscar López Rivera Way” en Humboldt Park, un barrio en el West Side de Chicago, con gran presencia de la comunidad boricua.

A pedido de varios congresistas, incluyendo el demócrata Luis Gutiérrez, el entonces presidente Barack Obama conmutó la sentencia de López en enero.

El ataque más notorio de las FALN fue una bomba en 1975 que mató a cuatro personas e hirió a 60 en el restaurante Fraunces Tavern, una institución histórica en el distrito financiero de Nueva York.

Antes de que el concejo municipal de Chicago decidiera bautizar un tramo de calle con el nombre de López, el hijo de uno de los muertos en ese ataque en Nueva York dijo en un editorial en el Chicago Sun-Times que la propuesta era “horripilante”.

“Una ciudad asediada diariamente por la violencia, el caos, el miedo y el asesinato pudiera votar para homenajear a un terrorista que traficó violencia, caos, miedo y asesinato”, escribió Joe Connor, cuyo padre era Frank Connor.

Pero muchos partidarios dicen que López era un prisionero político y apuntan que no fue convicto de ataques. Sus condenas en 1981 y una sentencia a 55 años de prisión fueron por conspiración sediciosa, robo a mano armada y otros cargos.

“Él luchó por un ideal político, pero nunca cometió un acto violento”, dijo el concejal de Chicago Roberto Maldonado en una declaración el miércoles.

NO COMMENTS

Leave a Reply

Time limit is exhausted. Please reload the CAPTCHA.